
Si estás buceando en grupo, unite a tus compañeros. Los tiburones suelen atacar más facilmente a presas solitarias.
No salgas nadando de manera desesperada porque el chapoteo los atrae. ¡Ojo con esto! Si el atacante levanta la cabeza y abre y cierra la boca con insistencia, está furioso con tu presencia. Lo más aconsejable es que escapes nadando muy despacio, lo más cerca del fondo posible. Generalmente, los tiburones no acostumbran atacar mirando hacia abajo.